(tengo un hermano golondrina, al que su esposa golondrina debe haberle dicho algo así...)
Cuando te miré a los ojos, me di cuenta de que tenías mirada de golondrina. En realidad no me di cuenta enseguida, pasaron más de dos años. Aunque fuiste dejando indicios.
Cuando te miré a los ojos, me di cuenta de que tenías mirada de golondrina. En realidad no me di cuenta enseguida, pasaron más de dos años. Aunque fuiste dejando indicios.
Te tiraba migas de pan para que volvieras a casa, y vos dejabas que se las comieran otros pájaros.
Tanto te gustó París que me dijiste que viviésemos ahí. Te descalzaste y agradecías a dios mojar tus pies en la Fontana. Te desnudaste en Ibiza. En Río de Janeiro comiste seis choclos en la playa. Jamás dijiste que la carne era dura. Al bebe lo quisiste llamar como aquella calle de Florencia donde nos besamos una hora de reloj.
Ahora me decís que no querés vivir más acá. Que te sentís un extranjero…
Bueno, después de todo puede ser.
Si te miro con detenimiento, veo que debajo del suéter se te adivinan las alas.
Bahira Sabá
oh oh golondrinas pican y se van,chupan como los pajaros el nectar de las flores y se van como todos .Hacen antes que nosotros,pero como nosotros,el ensayo de vivir,son ansiosas o ansiosos,no quieren ser prisioneros de espacios,son avidos de vidas nuevas,pero al final son solo eso...golondrinas y se las relaciona con esas que vienen y ...desaparecen. A pesar de esa rutina de la no rutina podria ser golondrina no siendolo. Ariana,la sin par.
ResponderEliminar